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JARDIN INFANTIL - ETERNOS PAYASOS SALVADOREÑOS

Los payasos de la televisión salvadoreña se han extinguido, pero han dejado huella. Somos los personajes... que llevamos alegría a toditos los rincones de mi tierra El Salvador. Ese era el estribillo del himno del programa Jardín Infantil, que desapareció de la señal de Canal 2 en septiembre de 2000. Una producción que dejó una profunda huella en varias generaciones a lo largo de 30 años. Cada domingo, los invitados especiales eran los pequeños, quienes además de divertirse y ganar premios, podían compartir con sus personajes preferidos: Prontito, Chirajito, Pizarrín y Tío Periquito.
El primero dejó este mundo en el 2003; el resto lucha fuera de la pantalla chica para salir adelante. Aunque fueron iconos de la eterna carcajada, dejaron la televisión el mismo día que el espacio fue ocupado por la Tía Bubu, quien en principio les prometió a los comediantes –según Tío Periquito– continuar en el show, pero al final debieron de salir del aire. Chirajito (Arístides Alfaro) confirma lo anterior. Regina Cañas (Tía Bubu) los desmiente, al aclarar que ellos sí fueron parte de la renovación del espectáculo. Ellos fueron los animadores de secciones como Risas y Sonrisas, misma en la que trabajó Prontito días antes de su muerte. A raíz de ésto, Alfaro prefirió emigrar hacia Estados Unidos. El caso del Tío Periquito fue especial. Él logró grabar tres videos musicales, antes de que su salud se viera afectada por un derrame que le desencadeno varios males. A pesar de eso, la producción transmitió el trabajo que el payaso hizo durante dos años. Cocolito y Peluchín (este último hijo de Prontito) se mantuvieron por un tiempo en la emisión dominical, pero después decidieron emprender otros proyectos profesionales.
Desventuras de chirajito
“Los mejores años de mi vida los viví en Jardín Infantil”, aseguró Arístides, quien desde que desapareció de las cámaras de Canal 2 ha afrontado muchos obstáculos para mantener a su familia. La falta de un empleo lo mantiene en vilo, pues está bajo la amenaza de perder su casa por mora. Chirajito y Pizarrín emigran por temporadas hacia Boston y Los Ángeles para ganar dinero. Prontito desde hace varios años ya no tiene sufrimientos. Él descansa en paz.
El 5 de mayo de 2003 fueron sepultados los restos del reconocido payaso, que se ganó el cariño de niños y adultos. A dos años de su muerte, su recuerdo vive gracias a su penúltimo hijo, Christian, quien en ocasiones honra la memoria de su padre.